Historia

El Club Deportivo Arces es el club más veterano y emblemático del fútbol modesto de la ciudad de Valladolid; fundado en 1943 gracias a la ilusión de un grupo de jóvenes, que después salir de clase o del trabajo se reunían en la plaza de San Miguel y la de los Arces para convertirse en protagonistas de emotivos partidos, sobrevive en la actualidad 71 años después de su nacimiento. El club toma el nombre de la plazuela, que aún sobrevive en Valladolid, de los Arces, donde los originarios jugadores del club daban sus primeras patadas a un balón.

1943-1950

Estos años se ven marcados por la penuria económica de la época, en parte paliada por el club con iniciativas pioneras para la época, como rifas, venta de limonada en romerías, cuidado de bicis,… Pero aún así el club en pocos años consigue ascender a 1ª regional, en la temporada 47-48, ocupando la vacante dejada por la renuncia del C.D. La Antigua. En estos años los partidos se comienzan a jugar en los anexos al estadio José Zorrilla, hecho que continúa hasta la década de los 80. Como iniciativa pionera importante en el fútbol modesto vallisoletano el club crea la figura del socio por la módica aportación de 1 peseta.

1951 – 1960

En esta década llega el primer éxito sonado del club, la conquista del título de Valladolid ante el Júpiter en la temporada 52-53. Pero sin duda la temporada más importante es la 55-56, pues en ella comienza la vocación del trabajo de cantera que ha distinguido al Arces desde entonces; se crea un conjunto juvenil, el cual fue el primer equipo de la ciudad y uno de los primeros en el ámbito nacional. Este equipo se proclamó campeón esa misma temporada, y en la siguiente no sólo renovó el título provincial sino que también consiguió el título regional, clasificándose de esta forma para el campeonato nacional. Tras eliminar al Ruckler de Salamanca, Atlético de Madrid y Oza de la Coruña tocó el Plus Ultra, filial del Real Madrid, el cual tras un partido de desempate en Chamartín eliminó a los celestes. Aún así, el trabajo de todo el equipo fue recompensado por la afición madrileña con una cerrada ovación y con la convocatoria de siete jugadores para la selección española juvenil que jugaría el campeonato de Europa en Madrid.

En la temporada 57-58 el nuevo equipo juvenil es tan fuerte o más que el anterior, pero de nuevo en el campeonato de España se ve eliminado por el Real Madrid, tras quedar campeón provincial y regional sucesivamente.

Con la creación de un equipo juvenil por parte del Real Valladolid en la temporada 58-59 el CD Arces ve emigrar buena parte de su equipo al recién fundado por los blanquivioletas. De esta forma el CD Arces es durante varios años un equipo filial del Real Valladolid por medio de diversos acuerdos de colaboración.

1961 – 1970

Un nuevo paso en la cantera se da en la temporada 61-62 con la creación de un equipo infantil. También esta temporada estará marcada como hito en la historia del club por otro motivo: el ascenso a 3ª División ante el Antibióticos de León por 4-1 y 0-4, pero las prometidas ayudas del Real Valladolid no llegaron y el club se veía de nuevo obligado a jugar en 1ª regional.

De nuevo en la temporada 62-63 el Arces se ve en la fase final de ascenso a tercera, pero esta vez el Júpiter leonés apea en la final a los vallisoletanos, de igual modo que en la temporada 1968-1969 tras jugar una liguilla de varios equipos.

Los intentos frustrados por ascender hicieron comprender a los directivos del Arces el papel que debía desempeñar el club: cuidar el fútbol base.

La temporada más sobresaliente en cuanto a juveniles e infantiles fue la 64-65 conquistando los juveniles una vez más los títulos provincial y regional mientras que los infantiles quedaban subcampeones provinciales.

Otro hecho muy importante en la historia surge en la temporada 64-65, la creación del Atlético Pincia: equipo filial que satisfacía la demanda de todos los chavales que deseaban vestir la elástica celeste y no encontraban sitio en el Arces.

1971 – 1980

Los peores tropiezos de este período son el descenso a 2ª regional del equipo aficionado en la temporada 74-75 y el también descenso a 2ª división del equipo juvenil; tropiezos graves que pudieron solventarse en la temporada siguiente.

El descenso y ascenso consecutivo del equipo aficionado animó a los directivos a crear en la temporada 75-76 un nuevo filial: el Atlético Arces, que ocuparía la plaza dejada por el Arces en su ascenso. El cual también contó con juveniles e infantiles.

1981 – 1990

En el aspecto deportivo la década de los 80 destaca por la conquista de numerosos trofeos que pasan a enriquecer las vitrinas del club: los más importantes el Trofeo Belén y San Carlos de alevines en la temporada 89-90, además de trofeos tanto nacionales como internacionales, así como títulos provinciales de alevines en 89-90 y 90-91 y de benjamines también en la temporada 90-91. En el aspecto social lo más significativo es la adquisición de una sede social propia, en la C/ Gabilondo, después del largo peregrinaje por numerosos bares; y sobre todo a partir del año 1984 disponer de un campo propio cedido por particulares en unos terrenos cercanos al barrio de Arturo Eyries, utilizados anteriormente por el CD Lourdes, que evitaban todos los trastornos de no tener campo propio. Este último acontecimiento fue el impulso definitivo para corroborar el espectacular crecimiento de la familia celeste.

1991 – 2000

Esta década se ve marcad por la celebración de las bodas de oro del club en 1993, un hecho histórico y sin precedentes en el fútbol base vallisoletano.

Éxitos deportivos muy importantes en la historia del club son el ascenso a la categoría de juvenil autonómico en la temporada 92-93, fase sector del campeonato de España de cadetes en los años 96-97 y 97-98; ascenso del equipo aficionados a Regional Preferente en la temporada 97-98 por méritos deportivos, pero que no se pudo refrendar por motivos económicos; y por último el ascenso del equipo juvenil de 1ª división a autonómico e inmediatamente a la categoría de juvenil nacional en las temporadas 98-99 y 99-00.

Si la expansión social del club se ve impulsada en los años 80 en los 90 ese aumento se consolida con la refundación del Atlético Pincia en la temporada 98-99, pues así se podía acoger a un mayor número de chavales en las filas celestes. Tanto el CD Arces como su filial el Atlético Pincia acogen hasta 18 equipos federados en sus filas, un récord en la historia del fútbol castellano y leonés.

Si las vitrinas del club aumentaban en la década de los 80 en esta aún lo hace en mayor proporción con la consecución de diversos trofeos, tanto nacionales como internacionales, como el Felicísimo de la Fuente de juveniles en 1997, o el de Gafanha de Nazaré de Portugal en 1999.

2001- 2010

En lo deportivo los trofeos fueron llegan a las oficinas del club y en la competición doméstica los éxitos se iban mezclando con algunos pasos atrás que servían para en las temporadas siguientes afrontar los retos con más fuerza, como sucedió en la temporada 09-10 que tras varios años coqueteando con el ascenso a cadete regional por fin se materializo. El club quiso dar un paso más, y en la temporada 07-08 se creó por primera vez una jornada de escuelas para los niños más pequeños y que durante el año no compiten. También cabe destacar un éxito sin precedente en el club que sucedió en la temporada 03/04, los más pequeñitos por primera vez conseguían ganar el día del prebenjamín, un auténtica fiesta para los niños que comienzan a competir,

En lo social la historia del club queda marcada en el año 2003 por la muerte de nuestro presidente Domingo Caballero, José Antonio Merayo tomó el testigo. Y además por la inauguración del campo de hierba artificial por el que él tanto lucho y que nunca llego a conocer. En el año 2005 se crea el premio que lleva su nombre, con el que se quiere reconocer la dedicación, desinterés y caballerosidad de una persona anónima dedicada al mundo del deporte, tal y como hacia él.

2011- actualidad

Los éxitos continúan en las categorías inferiores y algunos de ellos entrando a formar parte de la historia del club con letras de oro, como sucedió en la temporada 10/11 donde nuestro equipo benjamín se proclamó campeón provincial y repitió éxito en la fase regional, siendo la primera vez que se conseguía en dicha categoría. Los éxitos no paran y un año después son los equipos juveniles lo que se encargan de tomar el relevo con dos ascensos a Liga Nacional y Regional con una semana de diferencia. El buen hacer en años anteriores se veía reflejado con estos éxitos y los años de bonanza que les precedieron. En la temporada 14/15 se consigue de nuevo el ascenso a cadete regional, con este logro nos convertíamos en un referente con representación en las máximas categorías, solo nos falta el ascenso del infantil, un ascenso histórico que se consiguió la temporada 16/17 en Salamanca casi sobre el pitido final, un gol de oro desde 30 metros que entraba por la puerta grande en la historia del primera, ya que era la primera vez que conseguíamos el ascenso a la categoría regional de infantiles. Muestra de este buen hacer es que años tras año son varios los jugadores que salen del club para engrosar las filas del Real Valladolid, al igual que entrenadores. Pero no todo es positivo en este tiempo, también tenemos amarguras. Nada más empezar la década nos topamos con el descenso del cadete regional o con los descensos de nuestros dos equipos juveniles en la temporada 15/16. Otro momento duro fue en la  temporada 11/12 con el descenso del equipo aficionado, pero la desaparición de algunos equipos de superior categoría a causa de la crisis hizo que nunca se consumase, hecho que si sucedió en la temporada 16/17 donde tras muchos luchar por mantener la categoría y salir de los puestos de descenso, los arrastres de categorías superiores le abocaban al descenso.

En lo social la buena marcha del club se ve refrendada en el año 2012 con la concesión del premio al mejor directivo del año a nuestro tesorero Garpar Montes, al frente de las cuentas del club desde 1974. Y con la organización en 2013 del Trofeo Diputación, como reconocimiento a los 70 años de existencia del club. En verano de 2014 otra de las aspiraciones de nuestro gran presidente Domingo Caballero vio la luz y es que después de muchos años viendo unos bloques de hormigón amontonados en las instalaciones dieron forma a una estupenda grada para quinientas personas, la obra se voy completada a finales de 2015 cuando se terminó la estructura que la cubre en su totalidad, algo nuevamente pionero en la ciudad de Valladolid.
En esta década también nos hemos tenido que despedir de grandes personas que formaban parte de este club, como eran Flores, Paco Yustos o los más conocidos para la gente de hoy en día como son: Fernando Rubio; gran secretario y muy querido por todos,  Ángel del Barrio; al pie del cañón casi desde su fundación, o Luis Orobón; no había campo que visitaras que no te preguntaran por él y sobre todo muy querido por los niños. Otro hecho triste fue la desaparición de Carlos H. Ramírez jugador del equipo aficionado que a pesar de llevar poco tiempo en el club era muy querido por sus compañeros.